¡LA VIDA AÚN NO TERMINA!

La historia de valor de un sobreviviente del Holocausto cuando todo parecía perdido

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Posted on: 
2 May 2014 (All day)
¡LA  VIDA AÚN NO TERMINA!

Es un gran honor para la Embajada Cristiana Internacional Jerusalén (ICEJ) patrocinar el hogar asistido para sobrevivientes del Holocausto en Haifa. Apreciamos profundamente esta oportunidad única de ayudar a sobrevivientes del Holocausto en necesidad, de manera práctica y amorosa durante su vejez. 

Un habitante especial del hogar en Haifa es Yaakov, nacido en Frampol, Polonia. Yaakov tenía 11 años cuando el ejército  alemán invadió Polonia en 1939 y empezó a bombardear ciudades, incluido su pueblo natal. Yaakov, sus padres y Hermana lograron escapar justo a tiempo, pero sus dos hermanos y su tía murieron bajo los escombros de su casa. En solo unos días, los Nazis entraron a la ciudad y comenzaron la destrucción de la comunidad judía. Les cortaron la barba a los varones judíos, se burlaron de ellos y los humillaron en las plazas públicas y usaron las sinagogas como establos para caballos. 

Al relatar estos hórridos recuerdos, Yaakov se pone sus lentes obscuros para ocultar sus lágrimas.
Los alemanes se llevaron a su familia y los aprisionaron en un gueto. Siendo aún un niño, Yaakov podía escabullirse a través del muro para intercambiar cualquier cosa que aún poseyeran, como joyas o zapatos que su padre hacía, por comida para su familia. Finalmente sus padres lo animaron a huir y le prometieron que lo seguirían después. Milagrosamente, toda la familia logró escapar, pero solo para enfrentar mayores dificultades en su camino hacia el este. Sin comida ni refugio, continuamente se les negaba la ayuda e incluso se veían obligados a retroceder hacia el frente de batalla, hasta que lograron llegar a Siberia.

Casi al final de la guerra, Yaakov enfermó de tifus. La familia se las arregló para volver a territorio polaco, a  Silesia. Cuando su salud mejoró, era el tiempo en que el joven Yaakov ayudara a sostener a su familia. La suya fue una de las pocas familias que no emigraron a Israel después de la guerra, y se unieron a la pequeña comunidad judía que aún quedaba en la ciudad de Walbrzych. Yaakov creció hablando polaco y se sentía muy unido a la cultura polaca. Hasta llegó a ser el presidente de la Unión de la Juventud Polaca en su ciudad. Estuvo de novio con una chica polaca, pero nunca les dieron la autorización para casarse, y finalmente  Yaakov se casó con una joven judía de Kielce. Juntos inmigraron a Israel en 1957.

Los años han pasado y Yaakov pudo hacer una nueva vida en la Tierra Prometida. Después de que su esposa falleció, Yaakov se retire y empezó a trabajar como voluntario en la asociación israelí de sindicatos laborales. Ahí fue donde conoció a una voluntaria del hogar para sobrevivientes del Holocausto en Haifa. Animado por las historias que ella le contaba sobre el hogar, renació en Yaakov la esperanza de que su vida aún no había terminado. Muy emocionado, se mudó a un lugar en el que encontrará apoyo, sustento y amistad, y que traerá gozo a su vida diaria. Por supuesto Yaakov fue recibido en las instalaciones patrocinadas por ICEJ con los brazos abiertos.


Hoy este valiente hombre finalmente puede vivir tranquilamente los años de vida que le quedan, en la tierra de los judíos. Rodeado de compañeros sobrevivientes del Holocausto, cada uno de ellos con una historia única, puede ser bendecido y bien cuidado por nuevas generaciones de judíos y cristianos que no tuvieron que enfrentar los horrores del Holocausto.

El hogar en para Sobrevivientes del Holocausto en Haifa opera únicamente por la generosidad de donadores cristianos como usted. Cada mes, tenemos fe en que El Señor proveerá a través de las aportaciones para que este trabajo tan importante pueda continuar en Israel. Por favor, considere participar con nosotros y ser y una bendición para estos ancianos sobrevivientes ¡mientras aún hay tiempo para tocar sus vidas! 

 

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