Recordando al Éxodo '47

El barco que fundó una nación

Versión para impresiónSend by email
Posted on: 
18 Jul 2017 (All day)
Recordando al Éxodo '47

©Foto: El Éxodo '47 fue remolcado al puerto en Haifa bajo la guardia británica (Wikimedia).

2017 está lleno de aniversarios de momentos clave en la historia moderna de Israel. Entre las más importantes se encuentran las celebraciones jubilares de los 50 años desde que Jerusalén fue reunida bajo soberanía israelí en junio de 1967 y las ceremonias que marcaron 100 años desde la Declaración de Balfour en noviembre de 1917. Pero un tercer acontecimiento importante que ocurrió hace 70 años será recordado el 18 de julio con la dedicación de un monumento especial al Éxodo '47, también conocido como "el barco que fundó una nación".

El Éxodo era un vapor viejo y destartalado, originalmente construido para atravesar las aguas poco profundas y tranquilas de la Bahía de Chesapeake. Sin embargo, en 1947, fue reacondicionado por la resistencia judía para llevar a miles de sobrevivientes del Holocausto en un desesperado viaje por el mar Mediterráneo para romper el bloqueo británico y llegar a las costas del Mandato británico de Palestina. Cuando la marina británica atacó la nave aún en alta mar, el trágico destino de sus pasajeros acaparó los titulares del mundo y jugó un papel central en el renacimiento de Israel la primavera siguiente.

Cuando el Éxodo abandonó el puerto en Francia hace setenta años, estaba cargado con más de 4,500 judíos andrajosos que habían sobrevivido al genocidio nazi y estaban decididos a llegar a la Tierra de Israel. Pero los británicos habían impuesto un bloqueo naval para impedir que esos buques de refugiados llegaran a Palestina, y los pasajeros sabían que, de ser capturados, todos serían enviados de vuelta a Europa. Así que la Haganá (el ejército de resistencia judía) invitó a un compasivo ministro metodista estadounidense, el reverendo John Stanley Grauel, a unirse al viaje como reportero, y sería libre de contar la historia de lo que estaba a punto de suceder.

A medida que el buque atestado de personas se acercaba a la costa israelí en la oscuridad de la noche, una flota británica de seis destructores y un crucero ligero le cerraron el camino. Primero aprisionaron al Éxodo entre dos destructores, tratando de aplastar su casco envejecido. Después de que siete intentos de embestida no pudieron hundir el buque, las tropas británicas armadas con ametralladoras y garrotes se abalanzaron a bordo. Los judíos indefensos ponían la resistencia que podían. Tres murieron y casi 150 resultaron heridos.

A pesar de sus valientes esfuerzos, el barco fue capturado y remolcado hasta el puerto de Haifa, donde todos los pasajeros judíos fueron arrestados y finalmente enviados de vuelta a Alemania.

Sin embargo, los británicos no pudieron aprehender al reverendo Grauel, ya que era un ciudadano no judío y estadounidense. En cambio, fue puesto bajo arresto domiciliario en un hotel de Haifa. Pero éste era el hotel donde los periodistas occidentales se alojaban para cubrir la visita de ese verano del Comité Especial de la ONU sobre Palestina (UNSCOP), y Grauel empezó a contar a los reporteros visitantes sobre la brutal prueba en el mar. Luego, a altas horas de la noche, fue llevado en silencio por la Haganá y pasado de contrabando por los retenes hacia Jerusalén para informar al propio comité de la UNSCOP sobre lo que había sucedido.

Tal comité de la ONU había estado celebrando las audiencias ese verano para recomendar una solución al "problema de Palestina". Pero la comisión de once naciones se negaba a reunirse con los refugiados judíos de guerra aún retenidos en los campamentos de desplazamiento en Europa. Sin embargo, cuando Grauel describió de primera mano el asalto británico a los refugiados desarmados a bordo del Éxodo, tuvo un profundo impacto en los miembros del comité. "El Éxodo no tenía armas", dijo Grauel al panel del UNSCOP. "Todos ellos lucharon con papas, conservas y sus puños desnudos".

La difícil situación de los pasajeros del Éxodo se extendió varios meses antes de una audiencia mundial, alimentando el sentido creciente del comité de su misión humanitaria. Hasta entonces, la mayoría de sus miembros estaban contra la partición y la creación de un estado judío. Pero después de que Grauel abogara por su causa, el comité acordó visitar los campamentos en Europa para hablar directamente con los refugiados de guerra judíos, que eran casi unánimes en su deseo de ir a Palestina. En poco tiempo, la mayoría de los miembros del UNSCOP coincidieron en que el pueblo judío necesitaba un estado propio.

Así, el testimonio de un ministro cristiano sobre el ataque británico al Éxodo se convirtió en el punto de inflexión en el cambio de UNSCOP hacia la aceptación de la condición de Estado judío. Grauel escribiría más tarde de aquel fatídico momento a bordo del barco, diciendo que sentía como si estuviera presenciando la batalla de "Concord y Lexington... Yo simplemente supe que estaba viendo el renacimiento de una nación".

De hecho, la conocida periodista Ruth Gruber, que presenció el atraque de barcos en Haifa, describió al Éxodo '47 como "el barco que fundó una nación".

El buque permaneció amarrado en el puerto de Haifa hasta que un misterioso incendio lo quemó hasta la línea de flotación en 1952. El barco fue remolcado a aguas más profundas y hundido. Hoy en día, hay memoriales en Italia, Francia, Alemania y Baltimore, Maryland, pero irónicamente nunca ha habido un monumento conmemorativo del Éxodo 47 en Israel.

Eso será rectificado el 18 de julio cuando funcionarios israelíes, líderes judíos y cristianos y los últimos sobrevivientes del Éxodo se reunirán en la terminal del puerto de Haifa para dedicar una escultura especial y una placa histórica en memoria de sus valientes pasajeros. El esfuerzo está siendo encabezado por la Sociedad Judía Americana para la Preservación Histórica, y la Embajada Cristiana Internacional en Jerusalén estará allí también en esta ocasión histórica. Además de rendir homenaje a los valientes refugiados judíos a bordo del Éxodo, la ceremonia tomará debidamente nota del papel clave del Rev. John Stanley Grauel en la historia. Setenta años después de que su viaje ayudara al nacimiento de la nación de Israel, el Éxodo '47 finalmente recibirá el debido reconocimiento.

 

Share this: