¿ESTÁ ISRAEL ENFRENTANDO UNA NUEVA INTIFADA?

Emergen las preguntas tras la masacre en la sinagoga

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Posted on: 
1 Dec 2014 (All day)
¿ESTÁ  ISRAEL  ENFRENTANDO  UNA  NUEVA  INTIFADA?

Las recientes tensiones y problemas dentro de Jerusalén y a sus alrededores se intensificaron esta semana con la brutal matanza de cuatro rabinos judíos durante sus oraciones matutinas en una sinagoga en Har Nof, dentro del a capital. Armados con un revolver, un hacha y un cuchillo de carnicero, dos terroristas árabes de Jerusalén oriental atacaron a un minián de varones judíos en la oración del martes (18/11) por la mañana en la sinagoga Kehilat Bnei Torah en una tranquila colonia ultra-Ortodoxa en el extremo este de la ciudad. La matanza cobró la vida de cuatro La matanza cobró la vida de cuatro respetados maestros de Torá, y otras 18 personas resultaron heridas en el sangriento episodio. Un policía druso israelí también fue muerto a tiros al acudir a la escena. El oficial druso era parte de la presencia reforzada de la seguridad israelí en respuesta a la reciente serie de disturbios, lanzamientos masivos de piedras, apuñalamientos, ataques con vehículos y otros ataques terroristas en Jerusalén, incluyendo el por-poco-fatal tiroteo contra el activista del Monte del Templo, Yehuda Glick hace tres semanas. El Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu culpa de la ola de violencia a la provocación incitada por Hamás, por Mahmoud Abbas y la Autoridad Palestina. Bajo intensa presión de los E.U., Abbas condenó el ataque a la sinagoga pero al mismo tiempo acusó falsamente a Israel de "agresión" contra la mezquita al-Aqsa en el Monte del Templo. Los niveles de violencia palestina van sin duda, en aumento. Durante el mes pasado han sido asesinados once israelíes en ataques terroristas. Dicho número es mayor que el total de decesos de los dos años anteriores. Por ello muchos analistas israelíes están cuestionando si se trata solamente de terroristas que de manera aislada efectúan ataques imitados, o si se trata de una revuelta popular mucho mayor contra Israel – es decir, una temida tercera intifada palestina.

 

Pero para las familias de las víctimas de esta nueva ola de terror, el debate de la ‘tercera intifada’ es un ejercicio académico sin sentido. Ellos están en total desconsuelo por la pérdida de sus seres amados, y aferrándose a la esperanza de que sus familiares lesionados y mutilados se recuperen.

 

Pero para los líderes de la nación es de vital importancia saber si las facciones palestinas están buscando deliberadamente provocar otra prolongada y sangrienta revuelta contra el Estado Judío, y especialmente en su mismo corazón, Jerusalén.

La calumnia contra Israel del derramamiento de sangre por causa de la mezquita al-Aqsa ya es vieja, de décadas, y es la forma más fácil de calentar las cosas para avivar el conflicto con Israel. Esta mentira palestina sostiene que Israel busca debilitar o derribar la mezquita al-Aqsa y reconstruir el Tercer Templo. Se ha usado para fomentar la violencia y el derramamiento de sangre, incluyendo el notorio uso que le dio en 1929 Haj Amin al-Husseini, dejando docenas de israelíes muertos en Hebrón y forzando la expulsión de este lugar de su antigua comunidad judía. Mientras tanto, los medios oficiales de la Autoridad Palestina glorifican a los recientes perpetradores de ataques terroristas como héroes o mártires. Aun cuando la administración de Obama finalmente apremió a Abbas a enfriar la retórica, de todas formas {el continuó llamando a llevar a cabo “días de ira” para protestar contra los esfuerzos de Israel por reestablecer la calma, a lo cual siguió la masacre en la sinagoga en Har Nof. Pero Abbas no está realmente interesado en una verdadera intifada en este momento, ya que esta podría llevarlo a su propia caída, lo cual es una preocupación legítima. Y aparentemente el público palestino no está interesado en otra intifada tampoco. Si bien están celebrando a aquellos que llevaron a cabo los recientes ataques, no parece haber un amplio apoyo para una revuelta masiva en este momento, sabiendo el precio que tendrían que pagar en restricciones de viaje, pérdidas económicas y otras cosas como estas. Aun así, los palestinos están jugando con fuego. En una región ya desgarrada por la turbulencia, atizar las llamas de una pelea religiosa por causa de la mezquita al-Aqsa es un juego verdaderamente peligroso. Mientras tanto, Jerusalén está siendo lentamente dividida por las medidas de seguridad que Israel ha tenido que implementar para restaurar la calma y un sentido de seguridad para sus habitantes. Se están poniendo barricadas en zonas árabes y algunos árabes están siendo “liberados” de sus empleos en el lado poniente de Jerusalén. Así que al final, la actual ola de provocación y violencia afectará principalmente la vida cotidiana de los árabes en Jerusalén.

 

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