Special Reports

Aliyah etíope: Reuniendo familias

Gritos de alegría resonaron en el aeropuerto Ben Gurión el 6 de junio cuando 70 judíos etíopes fueron abrazados, besados ​​y recibidos con alegría en su hogar en Israel. Lágrimas fluyeron cuando miembros de las familias se abrazaron por primera vez después de años de separación. Proverbios 13:12 dice: "La esperanza que se demora es tormento del corazón, pero el anhelo cumplido es árbol de vida". ¡Los anhelos de estas familias finalmente se cumplieron esa noche!

Dos mujeres etíopes esperaban de pie con grandes ramos de flores en sus manos. "Hemos estado esperando por 19 años que nuestro hermano venga a Israel, ¡y finalmente lo vemos hoy!", dijo una de ellas.

Ayana, otro hombre en la multitud, hizo Aliyá con su familia hace 10 años, pero su hermano no pudo volver a Israel entonces. Deseoso de ayudar a su pueblo a hacer Aliyá, Ayana inició una organización que prepara el terreno en Israel para su pueblo. La iniciativa emplea a 150 personas que supervisan una serie de proyectos, incluyendo hacer presión en la Knesset para ayudar a traer judíos etíopes a Israel. La motivación de Ayana es simple: "Quiero traer a mi familia a casa". Finalmente, después de 10 años de espera, ¡Ayana finalmente se reunió con su hermano y le dio la bienvenida a casa!

El año pasado el gobierno israelí reanudó operaciones de Aliyá para traer a los 9,000 judíos etíopes restantes a Israel. Pese a muchos retrasos y retos, el primero de estos vuelos fue un éxito. ICEJ patrocinará cientos de judíos etíopes para hacer Aliyá y tener un hogar en Israel. Rebecca, representante de la Agencia Judía, expresó: "ICEJ no sólo nos ha ayudado a traer a estos judíos a Israel, sino que también los ha ayudado a reunir a sus familias después de muchos años. Es tan importante que la Agencia Judía tenga socios como ICEJ para fortalecer la tierra y el pueblo de Israel".

En mayo un equipo de ICEJ viajó a Etiopía para reunirse con las comunidades judías de Addis Abeba y Gondar que se preparaban para hacer Aliyá. Después de las primeras oleadas de la inmigración etíope hace dos décadas, muchos dejaron sus hogares para prepararse para el viaje a Israel, sólo para descubrir que el gobierno de Etiopía había puesto fin a su viaje. Fueron obligados a vivir en pequeñas casas temporales mientras esperaban que las puertas se abrieran de nuevo. Después de reunirse con las familias etíopes en Gondar, Barry Denison, Vicepresidente de Operaciones de ICEJ, dijo: "Han estado esperando 14, 16 o 19 años para ir a Israel. ¡Sólo necesitaban ayuda!"

Sus pies finalmente han tocado la tierra prometida. Los años de espera han terminado, y están en casa. El siguiente paso es integrarse en la sociedad israelí. Los centros de absorción especialmente diseñados introducen al pueblo etíope en la moderna y avanzada sociedad israelí.

Al igual que los judíos etíopes, muchos otros judíos dispersos alrededor del mundo están haciendo aliyá hoy, y nosotros somos testigos de cómo Dios cumple su promesa: "Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que el Señor alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar. Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra." (Isaías 11: 11-12)

¡Gracias por participar en este milagro moderno! Esperamos que alrededor de 300 judíos etíopes hagan Aliyá durante el mes de junio. Cuando usted da a la obra y ministerio de ICEJ, usted está asegurando que damos la bienvenida a estos judíos en Israel con amor cristiano.

Envíe su ofrenda en: www.icej.org/ethiopia

Judíos de Bielorrusia vuelven a casa

Frente a muchas dificultades en su país de residencia, los judíos de Bielorrusia están listos para volver a casa. ICEJ está dispuesta a ayudarles en cada paso del camino, tanto en Bielorrusia como en Israel.

ICEJ ha estado activa en Bielorrusia desde 2006, proporcionando transporte seguro al aeropuerto a más de 4,000 personas, así como la hospitalidad que se necesita en el camino. El primer registro histórico de una comunidad judía en Bielorrusia se remonta a Brest-Litovsk en 1388. En 1791, Catalina la Grande obligó a los judíos de Bielorrusia a vivir en la Zona de Asentamiento. Pero la judería bielorrusa sobrevivió y se multiplicó, llegando a 750,000 a finales del siglo XIX.

En el período previo a la revolución rusa, los judíos bielorrusos fueron particularmente golpeados por pogromos, lo que llevó a muchos a huir a occidente y a su hogar en Israel. Durante el Holocausto hubo más dificultades, cuando Bielorrusia fue uno de los lugares principales de la Solución Final de los Nazis. Más recientemente, después de la guerra civil de Ucrania, los precios del petróleo cayeron bruscamente, reduciendo a la mitad el valor real del rublo bielorruso y poniendo la economía en crisis. Las protestas y las represalias del gobierno resultante, junto con las crecientes tensiones con Rusia, contribuyeron a un clima de temor.

La Aliyá a Israel desde Bielorrusia ha aumentado en el último año y sigue aumentando. Según la Agencia Judía, mudarse a Israel se ha convertido en una opción atractiva especialmente para los jóvenes, pero debido a sus bajos ingresos las familias judías tienen que depender de ahorros y préstamos para llegar a fin de mes. Para muchos de ellos, regresar a Israel sólo ha sido posible gracias al apoyo cristiano.

 

¡Usted puede ser una parte de su viaje milagroso! Apoye los esfuerzos de ICEJ y ayude a los judíos de las naciones a regresar a Israel. Envíe su donativo aquí: www.icej.org/aliyah

Un judío de la India honrado por el Presidente de Israel

La Aliyá (inmigración) patrocinada por ICEJ para los Bnei Menashe -la aislada comunidad judía en el noroeste de India- pasó la cifra de 1,000 justo a tiempo para que un joven soldado Bnei Menashe de las FDI fuera honrado por el presidente israelí por su servicio. El sargento Eliezer Menashe fue recientemente invitado a la residencia del presidente Rivlin en Jerusalén, donde recibió la Medalla de Excelencia del Presidente, junto con otros destacados soldados de las FDI.

Eliezer, de veintidós años, hizo Aliyá en 2010 a los 16 años. Actualmente sirve en una unidad de combate de la Brigada de Infantería Golaní. Al hacerlo, sigue las huellas de sus hermanos mayores, que también han servido en las FDI; su hermana mayor fue la primera mujer de la comunidad Bnei Menashe en completar el servicio militar. Eliezer sigue así cumpliendo con los altos estándares establecidos por su familia y la comunidad más amplia de Bnei Menashe.

En ICEJ estamos orgullosos y complacidos de participar en el retorno a Israel de este grupo dedicado y patriótico de la población israelí. Gracias al apoyo de muchos cristianos de todo el mundo, ICEJ proporcionó pasajes aéreos a Israel para estos judíos desde la remota India.

Para ayudarnos a continuar la importante labor de Aliyá desde todos los continentes, envíe su ofrenda aquí: www.icej.org/aliyah

Cuidando familias inmigrantes en Israel

Poco después de que naciera su hija, Sonia, -una nueva inmigrante en Israel-, se convirtió en madre soltera. Teniendo muy pocos ingresos, comenzó a estudiar para obtener su segundo grado, pero tuvo problemas para equilibrar sus responsabilidades. Buscó ayuda con varias instituciones públicas, pero fue rechazada. Se sentía sola, juzgada e incapaz de controlar su propia vida.

La vida de Sonia finalmente dio una vuelta para bien cuando una señora en el jardín de niños de su hija le dijo dónde encontrar ayuda. A través de un programa de tutoría patrocinado por ICEJ, Sonia ahora se reúne semanalmente con una mentora, y Sonia ve esta ayuda como un "soplo de aire fresco".

"Mi mentora me ayudó a ver el panorama más amplio, establecer metas alcanzables y encontrar el valor para enfrentar mis propios problemas", explica Sonia con alivio. "Me encuentro con una asesora financiera para ayudar a poner las cuestiones económicas en perspectiva, y sobre todo, sueño de nuevo. Hoy tengo orgullosamente una licenciatura de una de las mejores universidades de Israel. Estoy viendo un futuro más brillante y estaré por siempre agradecida."

Este programa de tutoría patrocinado por ICEJ ayuda con las necesidades básicas de la familia inmigrante, y luego desarrolla un plan integral para mover a la familia hacia la independencia de acuerdo a sus desafíos particulares. La ayuda se enfoca en desarrollar o mejorar habilidades comercializables, encontrar empleo, ofrecer asesoramiento financiero y ayudar a los niños a adaptarse a un nuevo sistema escolar mediante actividades extracurriculares o tutorías.

¡Usted puede participar con nosotros y ayudar a las familias judías que llegan a Israel a sentirse como en casa! Ayude a personas como Sonia y su hija enviando su aportación a: www.icej.org/absorption

El Toque Sanador

Una mujer dormía en un sofá en la habitación llena de gente, con quemaduras de cigarrillos alrededor de sus tobillos. Su ropa necesitaba desesperadamente ser lavada. Aunque no es una vista común en Israel, incluso en esta tierra prometida hay personas como ella con una imperiosa necesidad de ayuda. A través de ICEJ, usted puede llegar hasta el último de ellos.

Los barrios más oscuros de Tel Aviv son el hogar de muchas almas perdidas vencidas por la desesperanza: drogadictas, prostitutas, víctimas de la trata de personas. Y sin embargo, en medio de esta pesadilla hay un faro de esperanza: con la ayuda de ICEJ, dos israelíes han creado un lugar seguro para que estas mujeres salgan de las calles durante varias horas durante el día y se animen a dar pasos hacia la rehabilitación.

Este centro único rodea a estas mujeres con actos de amabilidad y amor - un nuevo estilo de cabello, uñas pintadas, una comida caliente, una ducha caliente, o incluso una prenda de vestir nueva, -lujos a menudo dados por sentado por la persona promedio.

"Es muy divertido venir aquí. Nunca antes me habían hecho una manicura, y aquí también puedes encontrar ropa nueva que de otro modo no podrías conseguir", dijo una de las mujeres con problemas que acude al centro.

El personal y los voluntarios del centro conversan con las mujeres mientras les sirven comida, les ofrecen ropa nueva, arreglan su cabello y uñas, y las abrazan como si una madre abrazara a su propia hija. "Estas mujeres, que viven en las calles, han sido afectadas de todas las maneras posibles", compartió la voluntaria. "Muchas manos las han lastimado y abusado de ellas. Cuando llegan a nuestro refugio, las abrazamos con manos amables, cariñosas y bondadosas. Tenemos el honor de ser las manos de Dios para estas mujeres."

Muchas personas que sufren en esta Tierra anhelan cualquier signo de compasión. ICEJ es tus manos y pies para servir a los necesitados. ¡Tú puedes hacer la diferencia! Envía tu donativo a ICEJ siguiendo este enlace: www.icej.org/aid

Jerusalén, una Alabanza en la Tierra

Hace 4000 años, Dios escogió al mercader mesopotámico Abraham y le dio un destino que cambiaría radicalmente el mundo (Génesis 12:1-3). Con Abraham, Dios escogió a un pueblo al que prometió grandes cosas. Estas promesas de bendición para Israel no fueron dadas como un fin en sí mismo. No se trataba de que Dios eligiera para sí un pueblo favorito de todas las naciones de la tierra. Era mucho más que eso. El propósito del llamado de Dios a Abraham y a sus descendientes después de él fue salvar a toda la tierra. "... y todas las familias de la tierra serán benditos a través de ti" (Génesis 12:3). Pablo vio ya una primera proclamación del evangelio de Jesucristo en esta promesa. "La Escritura previó que Dios justificaría a los gentiles por la fe, y anunció el evangelio por adelantado a Abraham: 'En ti serán benditas todas las naciones.'" (Gálatas 3: 8)

 

La Tierra y la Gente

El hecho que a menudo se ignora es que Dios escogió no sólo al pueblo - "de ellos se traza la ascendencia humana del Mesías" (Romanos 9:5) - sino también un lugar geográfico. Dios no sólo le prometió a Abraham que lo haría una nación grande y bendita, sino que también le aseguró una "tierra que yo te mostraré". (Génesis 12:1) Como se supone que los descendientes de Abraham son una bendición para todas las familias de la tierra, este tramo especial de tierra es de importancia estratégica para la salvación de la humanidad. En cierto modo, es la cabeza de puente que conecta el cielo y la tierra. En otras palabras, en la tierra de Canaán, Dios abrió la puerta a toda la humanidad para obtener libre acceso al reino de Dios.

 

Epicentro Jerusalén

El epicentro de esta tierra especial y prometida es la ciudad de Jerusalén. Abraham tuvo allí dos poderosas experiencias, que imprimirían un sello eterno y trascendental en la ciudad. Primero, Abraham tuvo un encuentro con el misterioso Rey Melquisedec. Melquisedec fue el rey de Salem, más tarde llamada Jerusalén. Se acercó a Abraham con pan y vino actuando como el rey de la paz y el rey de la justicia. Melquisedec no sólo era un gobernante terrenal, sino que combinaba el oficio de sacerdote con el de un rey soberano, una cualidad claramente mesiánica. El autor de la epístola a los hebreos también vio a Melquisedec como precursor del prometido salvador del mundo. Después de su comunión con Melquisedec, Abraham regresó a la zona montañosa de Jerusalén cuando Dios le ordenó que sacrificara a su amado hijo Isaac, el hijo de la promesa. Abraham ascendió a esta montaña en obediencia, estando plenamente seguro en la fe de que Dios podía levantar a su hijo de entre los muertos (Hebreos 11:19).

Casi mil años tuvieron que pasar, hasta que el Rey David finalmente se dio cuenta del significado de este lugar. Él reubicó la capital de su reino en Jerusalén, entendiendo que Dios iba a establecer Su Templo en esta misma ciudad. El Templo no debía ser sólo una casa judía de oración. La Palabra de Dios nos enseña que incluso el extranjero que no pertenecía al pueblo de Israel podía encontrar allí al Dios de Israel "para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre y te teman." (1 Reyes 8:43) Por tanto, posteriormente Isaías llamaría al templo "casa de oración para todas las naciones." (Isaías 56:7)

 

La promesa en Babilonia

Para muchos judíos el mundo se derrumbó cuando después de varias conquistas de Jerusalén, los babilonios destruyeron el Templo en el año 480 AC. ¿Cómo pudo Dios permitir que esto sucediera? Los que fueron llevados al exilio no entendían más a Dios ni lo que les estaba pasando. "Por los ríos de Babilonia nos sentábamos y llorábamos cuando nos acordábamos de Sión". (Salmo 137: 1) Fue el profeta Daniel quien nunca abandonó la esperanza de Jerusalén y entendió como nadie el eterno propósito de esta ciudad eterna. Como alto funcionario en el Imperio babilónico, un papel que podría compararse con el de un primer ministro hoy, Daniel oró por la reconstrucción de Jerusalén y el regreso del pueblo judío desde Babilonia. "Mientras yo estaba hablando y orando, confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel y haciendo mi petición al Señor mi Dios por su monte santo" Daniel contó, "el varón Gabriel" se le apareció y le instruyó.

Sus palabras preocuparon a muchos teólogos e investigadores bíblicos durante siglos. "Se han decretado setenta semanas sobre tu pueblo y tu ciudad santa, para terminar la transgresión, poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia eterna, sellar la visión y la profecía, y ungir un santísimo lugar". (Daniel 9:24) Difícilmente hay un pasaje más explícito en la Biblia que describa el llamado único del pueblo judío y de la ciudad de Jerusalén tan claramente y distintamente como éste. Dios designó un cierto período de tiempo para el pueblo judío y la ciudad de Jerusalén en la cual Él cumpliría las siguientes tareas: terminar la transgresión, poner fin al pecado, expiar la iniquidad, traer la justicia eterna, sellar la visión Y profecía, y ungir un lugar santísimo.

No hay otra ciudad en la tierra con tal llamado.

1. Terminar la transgresión: La transgresión de los mandamientos de Dios es el enorme problema de la humanidad. "Todos se han desviado", declaró el salmista. (Salmo 14:3) Pero habrá un fin a esta enfermedad de rebelión contra Dios y sus mandamientos.

2. Poner fin al pecado: La raíz de la rebelión humana contra Dios se origina en la naturaleza del hombre. La impiedad tiene su fuente en nuestros corazones, Jesús explicó: "Porque del corazón salen los malos pensamientos, el asesinato, el adulterio, la inmoralidad sexual, el robo, el falso testimonio, la calumnia." (Mateo 15:19) Ningún humano es inmune a ello. Pero esta naturaleza pecaminosa del hombre será desactivada. La palabra hebrea también permite la traducción "será sellada". Es decir, Dios sellará esta fuente completamente, de una vez por todas.

3. Expiar la iniquidad: Todos los pecados que han sido cometidos serán expiados. Aunque los pecados sean rojos como el carmesí, serán emblanquecidos como la nieve. (Isaías 1:18)

4. Traer justicia eterna: Isaías proclama: "Mi justicia será para siempre, y mi salvación por todas las generaciones." (Isaías 51:8) No habrá sólo un breve período de justicia como lo hubo bajo el Rey David y el Rey Ezequías, que fueron sucedidos por gobernantes impíos. Este reinado de justicia durará para siempre: "Lo dilatadode su imperio y la paz no tendrán fin, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo del Señor de los ejércitos hará esto." (Isaías 9:7)

5. Sellar la visión y la profecía: Todas las promesas de Dios, por grandes y alucinantes que sean, llegarán a su plenitud. Ni una sola pizca de las promesas de Dios será pasada por alto.

6. Ungir un lugar santísimo: Esto puede ser todo: Un futuro Templo en Israel, el santuario eterno de la Jerusalén celestial, la iglesia como templo o cada creyente individual como templo. Juan Wesley vio allí principalmente la unción triple del Mesías como rey, sacerdote y profeta.

"¡Qué maravillosa profecía!", Escribe el teólogo H. C. Leupold. "Estas seis declaraciones incluyen todas las cosas buenas que Dios prometió a los humanos." Daniel vincula estas enormes promesas firmemente al pueblo judío y a la ciudad de Jerusalén. "Acerca de su pueblo y su ciudad santa..." Por lo tanto, no es de extrañar que Jesús tuvo que cumplir su misión en Jerusalén desde el principio. Ninguna otra ciudad estaba calificada para esto. En el monte de la transfiguración Jesús habló con Moisés y Elías "quienes aparecieron rodeados de gloria y hablaban de su partida, que iba Jesús estaba a cumplir en Jerusalén" (Lucas 9:30-31).

Dios predestinó a Jerusalén para ser la ciudad para la redención del mundo. Jesús murió en Jerusalén "de una vez por todas" por los pecados del mundo. Abraham pudo ver este día venidero, mientras ataba a su hijo en el altar en el monte Moriah. (Juan 8:56) Daniel anticipó que Jesús expiaría los pecados del mundo fuera de las puertas de la ciudad en el monte Calvario (Gólgota). Jesús conquistó la muerte cuando resucitó de entre los muertos y realizó una redención completa para la humanidad.

 

La iglesia modelo en Jerusalén

Al principio fue motivo de preocupación para los primeros discípulos que Jesús ascendió al cielo desde el Monte de los Olivos, en el este de Jerusalén. Pero Jesús les prometió que no los abandonaría. Un consolador estaba por venir. Y vino precisamente en el Día de Pentecostés, otra vez en Jerusalén. El Espíritu de Dios descansó como lenguas de fuego sobre cada uno de los 120 discípulos. La gente ordinaria estaba llena de la presencia de Dios y comenzó un poderoso ministerio que llevó a miles de personas al Reino de Dios. La primera iglesia fue fundada en Jerusalén. Era una comunidad poderosa que se basaba no sólo en enseñanzas teológicas bien elaboradas, sino también en la dinámica efectiva de la proclamación del evangelio. Esta iglesia de Jerusalén no creía en la adaptación cultural para atraer a la gente a la congregación, pero confiaban en el poder cambiante y milagroso del Espíritu Santo. No poseían catedrales o grandes arcas de la iglesia, pero podían decir: "No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda " (Hechos 3:6) Entre todas las iglesias modelo y todos los movimientos de avivamiento del cristianismo, no hay ninguno que tenga más impacto en nosotros que la iglesia en Jerusalén.

 

¿Jerusalén o Roma?

Tertuliano preguntó una vez: "¿Qué tiene que ver Jerusalén con Atenas?" Su respuesta señaló que el evangelio de Cristo tiene poco que ver con la filosofía griega. Por el contrario, estamos bien aconsejados a través de las Escrituras que miremos hacia Jerusalén. La cruz y la resurrección, tan inherentes a Jerusalén, afectan a Atenas, Berlín, Pekín, Nueva York y el resto del mundo. Aún hoy Jesús sale de las puertas de la ciudad de Jerusalén para acercarse a todo ser humano con pan y vino. No por casualidad el salmista escribe: "Si te olvido, Jerusalén, que mi mano derecha pierda su destreza" (Salmo 137:5). Nunca debemos olvidar: La cuna de nuestra fe está en Jerusalén, no en Roma.

 

Conflicto sobre Jerusalén

Por lo tanto, no es de extrañar que esta ciudad está agobiada como ninguna otra. El profeta Zacarías prevé una escalada global sobre la ciudad de Jerusalén: "He aquí, pongo a Jerusalén por copa que hará temblar a todos los pueblos alrededor... y por piedra pesada a todos los pueblos... bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella." (Zacarías 12:2-3) Jerusalén será dividida, internacionalizada o incluso subordinada al Vaticano. Los planes para el futuro de esta ciudad son numerosos. Dios está advirtiendo a las naciones: Todos los que quieran levantar esta piedra pesada "ciertamente se harán daño". Jerusalén es la ciudad de Dios. (Salmos 46 y 48) y Dios está apasionadamente interesado en esta ciudad. (Zacarías 1:14; 8:2) Cuando Dios llama a algo "suyo" y expresa su celo tan claramente, entonces seríamos prudentes al "dejar que Jerusalén llegue a nuestro corazón". (Jeremías 51:50)

 

Jerusalén, nuestra esperanza

No sólo nuestras raíces están en Jerusalén; la esperanza de nuestra fe también está allí. El redentor volverá a Jerusalén "de la misma manera que lo vieron subir al cielo." (Hechos 1:11) Sus pies no estarán ni en la calle Azusa, ni en Brownsville, ni en Wittenberg o Herrnhut, sino nuevamente al este de Jerusalén, en el Monte de los Olivos. En ese tiempo, Cristo tomará su gobierno Mesiánico como el Príncipe de Paz. Las promesas de Daniel serán cumplidas completamente. Jerusalén se mantendrá firmemente establecida como la cabeza de las naciones. "La ley saldrá de Sion, y la palabra del Señor, de Jerusalén" (Isaías 2:3). Como resultado, "volverán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces". (Isaías 2:1-4) Jerusalén será una alabanza en la tierra y ya no más una copa que hace temblar a las naciones. Pero esto no sucederá automáticamente. Dios busca nuestra cooperación. Isaías describe nuestra tarea de la siguiente manera:

"Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis del Señor, no reposéis, ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra."(Isaías 62: 6-7). Dios está buscando intercesores que estén listos para participar en su gran plan de redención para el mundo y para Israel. ¡Oremos por la paz de Jerusalén! ¡Los que aman a Jerusalén prosperarán! (Salmo 122:6)

El Oriente y el Occidente bendicen a Jerusalén:

COLOMBIA

Más de 1500 pastores y líderes de toda Colombia asistieron a una conferencia en Cúcuta, Colombia, organizada por José Satirio Dos Santos, Pastor Principal de la Iglesia Centro Cristiano. Delegados llegaron desde Argentina, Ecuador, Guatemala, Chile, Brasil, Venezuela, Perú, México, India y Estados Unidos. Fue un verdadero honor hablar en la Conferencia sobre los planes de Dios para Israel y por qué como cristianos necesitamos estar involucrados en esos planes. En los últimos 42 años a través del ministerio del Pastor Satirio, 105,000 personas en Colombia fueron bautizadas, más de 40 iglesias locales fueron plantadas en Cúcuta, con 300 iglesias adicionales en toda Colombia.

En Bogotá, la capital de Colombia, servimos en la Iglesia del Oasis del Centro de Alabanza liderada por el apóstol Gustavo Páez. Mientras pastorea su iglesia local, el apóstol Páez también llega a miles a través de su ministerio de televisión y radio, y supervisa más de 100 iglesias en Colombia y en el extranjero. Fue un gran honor y una delicia compartir el mensaje de Dios con los jóvenes discípulos en la Escuela de Profetas en Colombia.

 TAIWÁN

Joseph y Deborah Chou, Directores de ICEJ Taiwán, han sido herramientas maravillosas en las manos de Dios para educar e iluminar a las iglesias taiwanesas acerca de sus propósitos en relación con Israel y Oriente Medio. En conjunto con varias iglesias locales y sus líderes, organizaron seminarios y reuniones en Taipei, Taitung y Taoyuan.

La primera conferencia a la que me uní, "Seminario la Llama de Jerusalén - Isaac, Ismael y las Naciones", tuvo lugar en Taipei. Junto con el Pastor Daniel Yahav de Tiberias, Israel, y el Reverendo Afeef Halasah de Amán, Jordania, nos unimos a ICEJ Taiwán y a seis iglesias locales adorando al Señor y ministrándolos con las Escrituras. La siguiente conferencia de ICEJ Taiwan, organizada por la Iglesia de la Iglesia del Evangelio Completo Fuente de Vida, se celebró en Taitung, la ciudad más pobre de Taiwán.

Nuestra última parada fue Taoyuan, donde servimos en otra conferencia organizada por iglesias locales y por la Iglesia Cristiana Pan de Vida. Los pastores y líderes taiwaneses tratan la oración con gran honor y respeto, y el tiempo de la intercesión verdaderamente nutrió nuestros corazones y espíritus, y reforzó poderosamente la Palabra hablada.

¡Te llamamos el hombre milagro!

2017 es un año muy especial para cualquier estudiante de la historia y la profecía bíblica.

 

Este año se celebra el 500 aniversario de la Reforma, que hizo que la Biblia estuviera disponible para todas las personas. Una vez que la Biblia fue accesible en lengua vernácula (el lenguaje del pueblo), comenzó una poderosa reforma del cristianismo. A medida que pasaba el tiempo, se revelaban verdades ocultas, incluyendo la comprensión de Jesús como el Mesías de judíos y gentiles. Poco a poco, a través de la lectura de las Escrituras, surgió entre algunos de los Reformadores un entendimiento de que la profecía aún tenía muchos aspectos por cumplir. Un aspecto muy importante era que Israel tenía que existir como nación y que Jerusalén tenía que ser la ciudad de Dios a la que el Mesías regresaría.

Hace cien años, la Ley Balfour fue aprobada por el gobierno británico. Este fue el "certificado de nacimiento" para el Israel moderno. Garantizaba el derecho de retorno del pueblo judío a su tierra antigua y dada por Dios - Eretz Israel.

Hace cincuenta años, Israel fue atacado por sus enemigos. Milagrosamente no sólo sobrevivió, sino que expulsó a sus enemigos de su capital histórica y bíblica, Jerusalén. Este año celebramos el regreso de la nación judía a Jerusalén.

¡Cómo esperaba el 2017! Yo había planeando muchas reuniones, tanto en el Reino Unido como en el extranjero, para compartir acerca de estos maravillosos eventos proféticos y del destino y propósito de Israel. Paralelamente a esto se encontraban los increíbles acontecimientos políticos en Europa y en el mundo. ¡Seguramente éstos eran los heraldos de Su venida!

El 13 de octubre de 2016, con ansiosa anticipación me preparé para la celebración de ICEJ de la Fiesta de los Tabernáculos en Jerusalén, en la que he sido bendecido por muchos años. Ese día todo cambió en un momento; realmente en un abrir y cerrar de ojos.

Cuando me puse de pie en la estancia de mi casa, experimenté el dolor más insoportable que he sentido en mi vida. Fue en mis riñones y el dolor me hizo colapsar en el suelo. Providencialmente, cuando me desplomé, mi querida esposa entró en la habitación. Se dio cuenta de que algo estaba seriamente mal, y en muy poco tiempo me llevaron al hospital de Liverpool, mientras yo entraba y salía de la conciencia. Mi mujer dijo que las últimas palabras que le hablé ese día fueron: "Si no te veo aquí, te encontraré allí". El especialista le dijo que reuniera a la familia para decir adiós, ya que había muy pocas posibilidades de que yo pasara por los procedimientos relacionados con un aneurisma aórtico abdominal. Parecía que en vez de esperar a que regresara el Señor, Él estaba a punto de llevarme para estar con Él.

Todo lo que siguió no está en mi memoria. Entré en coma y contraje neumonía. Pasarían muchas semanas para volver a estar consciente y descubrir el increíble poder de la oración en el nombre de Jesús, que iba a levantarme. Esta oración comenzó de una manera pequeña dentro de mi familia, amigos e iglesia. Pronto la situación fue llevada a la atención de los creyentes en el Reino Unido. Las oraciones se ofrecieron desde América a Nueva Zelanda, una experiencia que me llenó de humildad. Jerusalén fue informada de la situación y una cuenta de Facebook Messenger fue abierta por mi familia. Si este aneurisma hubiera ocurrido 24 horas después, habría estado en el avión a Israel, y no habría sido posible hacer algo por mí. Pero hay un plan providencial y un propósito para cada una de nuestras vidas.

A pesar de que iba a perder mi cita en Jerusalén, no debía perderme el mayor milagro de mi vida. Cuando el especialista me dio de alta más tarde, sus palabras exactas para mí fueron: "Este fue un milagro menor". Mi esposa dijo, "¡no fue un milagro menor, sino uno importante!" Recientemente, mi médico local me dijo: "Te llamamos el hombre milagro. El 85% de las personas que sufren de estos aneurismas mueren, y del restante 15% muchos quedan con varias discapaciddades". Desde entonces mi salud y mi movilidad mejoran diariamente. Gloria a Dios.

Sin embargo, la verdad es que no soy un hombre milagro, sino que sigo y sirvo a un Dios que obra milagrosamente y que responde a las oraciones de su pueblo.

Para muchos que asisten a la celebración de la Fiesta de los Tabernáculos, uno de los grandes momentos es la reunión de miles de peregrinos en Ein Gedi. Este espectacular evento en las orillas del Mar Muerto es muy emocionante y poderoso. Estar con tantos creyentes de tantas naciones adorando al Dios de Abraham, Isaac y Jacob, en la tierra prometida es una experiencia maravillosa.

Esa noche en Ein Gedi, el orador principal se dirigió al liderazgo de ICEJ y dijo que tenía una palabra del Señor de que alguien estrechamente vinculado al ministerio de ICEJ que estaba muy enfermo y que toda la asamblea debía orar por él, así que miles se unieron orando por mí. Él continuó diciendo que en unas horas mis riñones serían sanados. Hasta ese momento yo nunca había sufrido de problemas renales en mi vida. De regreso a casa unas horas más tarde el cirujano vino a mi esposa y dijo que no había daño a mis riñones y que ahora tenían la esperanza de que haría una recuperación completa.

Algún tiempo después, Jürgen me llamó para ver cómo progresaba. Le dije que la arteria que había estallado corría por el frente hasta los riñones, y que tenía esta enorme cicatriz en la parte frontal de mi pecho. Me dijo que el cáncer del que había sido milagrosamente curado había corrido de sus riñones al corazón, a través de las venas. Su enorme cicatriz estaba sobre su estómago. Poniendo nuestras dos cicatrices juntas tenemos el signo de la cruz.

 

ICEJ ha tenido muchas dificultades y pruebas. Sin embargo, estamos cubiertos por la obra terminada de la cruz y por el poder de la resurrección. Si continuamos juntos en la fe y la oración, ICEJ completará su vocación y destino. Hay muchos desafíos por delante, pero, queridos amigos, también hay muchos milagros que les esperan a ustedes y a Israel.

 

Bendiciones y Shalom.

Judíos de todo el mundo vuelven a casa

Las cifras de Aliyá han aumentado rápidamente en los últimos años debido a las guerras y la agresión antisemita en todo el mundo. ICEJ está liderando el camino para ayudar a muchos más judíos a regresar a casa a la tierra de sus padres. ¡Únase a ICEJ para responder a esta urgente necesidad!

 

Ucrania:

Cuando la guerra civil estalló en Ucrania en la primavera de 2014, ICEJ reaccionó rápidamente para recaudar dinero para los vuelos y los gastos relacionados con los mismos para ayudar a los judíos atrapados en el fuego cruzado. A pesar de que la Aliyá de Ucrania ha disminuido su ritmo recientemente, ICEJ amplió el trabajo para patrocinar también programas de absorción en Israel que ayudan a estos nuevos inmigrantes a aprender hebreo y a obtener habilidades de trabajo para integrarse en la sociedad. Desde que comenzó la crisis, ICEJ ha rescatado a 1,318 judíos ucranianos de la zona de guerra y el trabajo continúa.

 

Francia:

Desde que el terror islámico llegó a Francia en 2001, más de 50,000 judíos franceses han hecho Aliyá a Israel. En 2008, ICEJ comenzamos a asistirlos a su llegada a Israel con necesidades inmediatas de absorción y, en 2010, empezamos a patrocinar vuelos. En 2015, un nuevo programa fue diseñado para ayudar a las familias judías en Francia que viven en barrios empobrecidos y peligrosos, rodeados de inmigrantes musulmanes del norte de África, donde son a menudo víctimas de crímenes de odio. La situación de seguridad en Francia no está mejorando. Los disturbios y los actos de terrorismo son frecuentes y muchos esperan su oportunidad de regresar a Israel. Desde 2010, ICEJ ha ayudado a más de 4,000 judíos franceses en su viaje para volver a casa.

 

Bielorrusia:

La debilidad de la economía en Bielorrusia es un fuerte argumento para que los judíos locales quieran hacer Aliyá. El año pasado, las cifras de Aliyá de Bielorrusia aumentaron un 90% con respecto al año anterior. Desde 2006, ICEJ ha ayudado a unos 4,000 judíos de Bielorrusia a hacer su viaje a Israel. Este trabajo se coordina a través de las oficinas de ICEJ en Helsinki (Finlandia) y San Petersburgo (Rusia). En la actualidad, las tensiones entre Rusia, Bielorrusia y la OTAN están suscitando grandes preocupaciones regionales y se espera que el interés y la búsqueda de Aliyá aumente aún más. Hasta el momento, en 2017, la Aliyá bielorrusa ya ha aumentado un 88% con respecto al mismo período de 2016.

 

Rusia:

ICEJ comenzó a ayudar a los judíos de la Unión Soviética en 1986 cuando pasaron por Viena [en su camino a Israel]. Desde 1989, el ICEJ ha estado ayudando a los judíos rusos en la región noroeste a hacer Aliyá a través de Finlandia. En la década de 1990, los judíos de toda la antigua Unión Soviética intentaron hacer Aliyá por la ruta norte - a través de Finlandia - porque las rutas del sur eran mucho más largas y más lentas. Después de un período estancado, la Aliyá de la antigua Unión Soviética se ha duplicado desde la crisis económica mundial en 2008. Hoy en día la economía en Rusia es de nuevo muy débil. El año pasado, ICEJ ayudó a cerca de mil judíos rusos a regresar a Israel. La Aliyá ha aumentado un 34% en los primeros meses de 2017.

 

Letonia, Lituania, Estonia y Uzbekistán:

ICEJ también ayuda al pueblo judío a hacer Aliyá en otras ex repúblicas soviéticas, como Letonia, Lituania, Estonia y Uzbekistán. Aunque las cifras no son tan grandes como en Rusia o Ucrania, todavía hay comunidades judías en estas naciones. Este trabajo también está supervisado por la sucursal finlandesa y la oficina en San Petersburgo.

 

India:

La tribu Bnei Menashe (el nombre significa “Hijos de Manasés”) es una de las más recientes en hacer Aliyá a Israel. Desde 2012, ICEJ ha patrocinado la mayoría de los vuelos para los Bnei Menashe que vienen a Israel desde el Noreste de la India. Más de 1,000 llegaron con nuestra ayuda durante los últimos cuatro años.

 

China:

En 2000, ICEJ trajo la primera familia de judíos de Kaifeng a Israel a través de Finlandia, y hemos ayudado activamente a casi dos docenas que han venido desde entonces. Cinco jóvenes de Kaifeng, China, viven hoy en Israel para continuar sus estudios judíos en el Centro de Estudio de la Torá Avanzada para Mujeres en Jerusalén. Aunque estos números son pequeños, la Aliyá de China es particularmente interesante.

 

MÁS JUDÍOS ETÍOPES LLEGARON A ISRAEL

¡La próxima oleada de Aliyá de Etiopía llega a Israel en mayo! ICEJ está comprometido a acompañar a estas familias en cada paso del camino. Por lo tanto, tan pronto como estén de vuelta en Israel, los ayudaremos a instalarse en su tierra prometida.

La mayoría de los judíos etíopes regresaron a Israel a principios de los noventa. Sin embargo, algunos permanecieron en su pequeña comunidad en ese pobre país africano, cuidando a sus mayores y esperando una oportunidad futura para hacer Aliyá. Anhelan regresar a Israel. En noviembre de 2015, el gobierno israelí anunció su intención de traer hasta 9,000 judíos etíopes a casa en 2020. El 9 de octubre de 2016, la primera oleada de 63 personas llegaron a Israel, gracias al apoyo cristiano a través de ICEJ.

¡Estamos agradecidos por cada donativo dedicado a este esfuerzo especial! Al patrocinar el regreso de los judíos etíopes a Israel, nos convertimos en parte del cumplimiento de Dios de Su promesa dada en Isaías 43:5-7. Como cristianos, podemos llevar a los hijos e hijas de la nación escogida de Dios a la tierra de sus padres (Is.49:22). A cambio, seremos bendecidos por ello, de acuerdo con la ley espiritual descrita en la Biblia.

¡Qué alegría es ver a estas familias judías establecer su hogar en su Tierra Prometida! ¡No es demasiado tarde, y es nuestro honor participar en su viaje!

¡Únase hoy a ICEJ y prepare el camino para que más judíos etíopes regresen a Israel! Envíe su aportación en www.icej.org/ethiopia

 

 

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